wokshop_creatividad_Sevilla

Al igual que en un cuento, el pasado lunes algunos compañeros de distintos departamentos pudieron asistir a la primera sesión del taller de creatividad que Evaristo Nogales impartió dejando no una, sino varias moralejas aplicables a nuestro trabajo diario.

Como humildes ladronzuelos de ideas que anhelan conquistar a la princesa de la creatividad, los asistentes a las dos horas de taller del pasado lunes tuvieron la oportunidad de frotar la lámpara de la que brotó, aplicando el empeño necesario, la genialidad que cada uno llevaba dentro.No era más que eso: saber pedir los tres deseos en el momento y en el lugar idóneos para que, como por arte de algún encantamiento responsable de la prisión de nuestras iniciativas creativas, estas fluyeran en forma de opciones, nuevos caminos y, en definitiva, procesos de creación de contenidos aplicables a nuestro trabajo diario. Saber pedir los deseos implica que estos deben responder a tres máximas para poder colgarles la etiqueta de la creatividad:

  • Han de ser distintos a lo que ya tenemos. Algo nuevo. Valiente.
  • Tan distinto como mejor. Buscamos la excelencia, la creatividad ha de guiarnos en la evolución, el avance de lo que ya existe.
  • Extensible a otras futuras ideas, a lo que ya existe. Su valor reside en que no se trata de algo puntual, sino recurrente.

Entre tips interesantes por parte del ponente, amenas intervenciones de los asistentes, un bote de frutos secos picantes y americanos y un sinfín de variopintos dibujos en las pizarras se desarrolló la Grimm’s Session.


Tres deseos que son tres técnicas creativas

Tres deseos para crear. Evaristo supo, a través de tres técnicas distintas, extraer de cada asistente el potencial creativo que llevaba dentro. Fueron las siguientes, y se aplicaron todas al clásico de Sudaderita ‘Caperucita Roja’:

  • Mapa mental: A raíz de un producto situado en el centro van surgiendo diferentes ideas que forman capas conceptuales, a partir de las cuales también surgirá el próximo nivel. Es una técnica muy efectiva también a la hora de elaborar una estrategia de contenidos, un ejercicio para conceptualizar una marca o empresa y otorgarles valores a través de los que crearemos estrategias, campañas, acciones.Es importante que perdamos en esta primera técnica el miedo a liberar nuestra mente y, en consecuencia, nuestra lengua. Es decir, por muy disparatadas que nos parezcan las ideas que nos cruzan a toda velocidad de un extremo a otro de nuestra cabeza, debemos apresarlas y hacerlas nuestras. Son, sin duda, el germen del resto de ideas, entre las que se encuentra la clave de nuestro concepto creativo. Con gran similitud con el brainstorming, de Alex F. Osborn, el mapa mental hace una división en conceptos puntuales que siguen una línea argumental en torno a un eje central, como podemos ver en el esquema que salió como resultado de la Grimm’s Session:

*Herramienta útil para la generación de mapas mentales: https://www.mindmeister.com

  • Análisis morfológico: En un formato de cuadrículas situamos las soluciones principales al briefing creativo para, a partir de cada una de ellas, relacionar términos (traducidos en imágenes o texto) que nos permitan desarrollar cada una de las soluciones. En nuestro taller se decidió apostar por el target de un supuesto producto o servicio como elemento central. Este público objetivo se correspondía con la abuelita del popular cuento infantil, que deja de ser entrañable cuando se estudian en profundidad las motivaciones de cada uno de los protagonistas.


  • Sustitución: La sustitución consiste en reemplazar alguno de los elementos del discurso por otro que ayude a enfatizar el mensaje que queremos transmitir. Ese elemento será el nuevo eje principal de nuestra comunicación. El elemento sustituido puede ser una imagen, una palabra, un personaje, un concepto… cualquiera que, tras la sustitución, ayude a entender el nuevo enfoque elegido.



En la peculiar adaptación que hicimos de Caperucita, nos decantamos por dos sustituciones que dibujaban diferentes caminos:

  • Se sustituyó la cesta por una regadera. Un simple cambio en un insignificante objeto de la historia planteaba una nueva narración por lo que significaba cada uno de ellos.
  • Se sustituyó la pasividad de la abuela en el cuento por una nueva acción. ¿Podría haber tenido la abuela un comportamiento diferente que cambiara por completo el transcurso del cuento?


Finalmente, la genialidad emergió del taller como el genio de la lámpara, cumpliendo los tres deseos en forma de técnicas creativas. ¿Conquistamos a la princesa del público objetivo con la apariencia que la creatividad nos otorga en forma de príncipe, o nuestros humildes valores de marca son los verdaderos conquistadores? Como en el cuento, Aladino consigue llamar la atención de Jasmín, pero no son sus riquezas sino su personalidad la que la enamora. La Cueva de las Maravillas guarda secretos creativos que exploramos en los talleres de Sngular, pero cada uno de nosotros lo usa en favor de sus propios conocimientos profesionales.